Pasos a seguir

0/0 pasos completados
  1. Hidratamos las hojas de gelatina en un bol con agua. Trituramos las fresas y las pasamos por un colador para quitar las semillas.
  2. Ponemos la nata, el puré de fresas, el azúcar y la gelatina escurrida en un cazo. A continuación calentamos a fuego medio, hasta que se disuelva el azúcar y la gelatina, sin que llegue a hervir.
  3. Echamos la mezcla en el molde y lo metemos en el frigorífico (más o menos 3 horas) hasta que veamos que se ha cuajado.
  4. En otro cazo, ponemos el chocolate, la nata, la leche, la gelatina hidratada (y escurrida) y el azúcar.
  5. Calentamos hasta tener una mezcla homogénea, sin que llegue a hervir, y dejamos enfriar unos 20 minutos.
  6. Sacamos el molde del frigorífico y comprobamos que ha cuajado, si no es así, habrá que volver a introducirlo hasta que lo esté.
  7. Volcamos con cuidado el chocolate en el molde, encima de la fresa.
  8. Volvemos a meterlo en el frigorífico un par de horas. Mi consejo es hacerlo de un día para otro. Cuando haya solidificado todo, lo desmoldamos… ¡y listo para comer!

Utensilios de cocina

Para realizar esta receta he utilizado alguno de los siguientes utensilios (o similares), que tú también puedes comprar online: